El Reloj del Fin del Mundo: la cuenta regresiva simbólica de la humanidad

El Reloj del Fin del Mundo: la cuenta regresiva simbólica de la humanidad

El llamado Reloj del Fin del Mundo no es un reloj común. Se trata de un símbolo creado en 1947 por el Boletín de Científicos Atómicos de la Universidad de Chicago para representar qué tan cerca está la humanidad de una catástrofe global, ya sea por guerra nuclear, crisis climática, pandemias o el mal uso de tecnologías emergentes.

En lugar de marcar horas, este reloj marca “minutos para la medianoche”. La medianoche simboliza un escenario de destrucción a gran escala para la civilización. Mientras más cerca estén las manecillas de ese punto, mayor es el riesgo, según el consenso de expertos en ciencia, seguridad internacional y medio ambiente que integran el llamado Science and Security Board.

Cada año, o cuando ocurre un evento de gran impacto mundial, este grupo analiza factores como la proliferación de armas nucleares, los conflictos geopolíticos, el avance del cambio climático y el desarrollo de inteligencia artificial sin regulación. Con base en estos elementos, ajustan la posición del reloj para reflejar el nivel de amenaza global.

En los últimos años, el Reloj del Fin del Mundo se ha acercado como nunca a la medianoche, impulsado por tensiones internacionales, el calentamiento global y la desinformación. Aunque no predice el futuro, su función es clara: servir como una advertencia visual que invite a gobiernos y ciudadanos a tomar decisiones responsables.

Más que un mensaje de alarma, el reloj busca generar conciencia. Su objetivo es recordarnos que el rumbo del planeta no está escrito y que, con cooperación internacional, políticas públicas sólidas y participación social, aún es posible alejar las manecillas y apostar por un futuro más seguro.

Redacción: #TQHTeam

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