Desde la Tierra estamos acostumbrados a observar el cielo buscando eclipses, estrellas fugaces o algún fenómeno poco común. Pero para quienes viven en órbita, existe un espectáculo que puede ser todavía más impresionante: las auroras.
Astronautas de la NASA que actualmente se encuentran a bordo de la Estación Espacial Internacional (ISS) compartieron recientemente sus experiencias observando las auroras desde el espacio. Desde esa posición privilegiada, el fenómeno adquiere una dimensión completamente diferente. Las auroras ocurren cuando partículas provenientes del Sol interactúan con el campo magnético y la atmósfera terrestre. Esa interacción produce las conocidas luces de colores que pueden observarse principalmente cerca de las regiones polares.
Desde la superficie terrestre ya resultan sorprendentes, pero observarlas desde cientos de kilómetros de altura permite apreciar su extensión de una manera completamente distinta. Los astronautas Jessica Meir y Jack Hathaway describieron las auroras como uno de los fenómenos más espectaculares que han podido observar durante su estancia en la estación espacial. Meir incluso relató haber visto una formación que parecía una especie de serpiente verde debajo de la estación.

Este tipo de observaciones también tiene valor científico. La actividad del Sol puede provocar cambios en el entorno espacial cercano a nuestro planeta y generar fenómenos conocidos como tormentas geomagnéticas. Comprenderlos es importante no solamente por su belleza. La actividad solar intensa puede afectar sistemas tecnológicos como satélites, comunicaciones, navegación y redes eléctricas en determinadas circunstancias.
La Estación Espacial Internacional ofrece a los astronautas una perspectiva privilegiada para observar estos fenómenos y, al mismo tiempo, estudiar cómo se comporta nuestro planeta desde el espacio. Mientras desde la Tierra esperamos acontecimientos astronómicos para mirar hacia arriba, quienes viven en órbita tienen una ventaja: pueden observar directamente cómo nuestro planeta interactúa con el entorno espacial que lo rodea.
Y quizá esa sea una de las partes más interesantes de la exploración espacial: no siempre necesitamos viajar a otro mundo para descubrir algo nuevo. A veces basta con mirar la Tierra desde otra perspectiva.
Redacción: #TQHTeam

