Juegos de mesa y meses de cuarentena

Juegos de mesa y meses de cuarentena

“La gracia de los juegos de mesa es que crean situaciones únicas en las que usualmente no nos vemos envueltos al momento de relacionarnos con los otros jugadores”.

En definitiva, estos tiempos han puesto a prueba nuestra capacidad para estar a solas y para coexistir más del tiempo habitual con las personas con las que vivimos. No es de extrañarse escuchar los rumores de rupturas de parejas, pleitos acalorados de roomies y problemas chiquitos ahora grandes entre familiares viviendo en el mismo techo. Si queremos la sobrevivencia de los lazos afectivos con las personas que viven bajo el mismo techo que nosotros, es necesario buscar alternativas para romper con la monotonía y darnos una bocanada de aire fresco ante nuestras maneras habituales de convivir, y por qué no, conocer en contextos distintos a nuestros compañeros.

¿Qué se puede hacer?

Entran aquí los juegos de mesa.

1. Juegos de mesa clásicos: Hippos glotones, UNO y Palillos chinos

Quizás lo primero que se nos viene a la mente sean los juegos de mesa que usábamos de niños. Juegos tan sencillos como divertidos, que quizás en nuestra adultez más allá de la novedad de revivir los recuerdos de antaño no ofrezcan mucho.

2. Una partida de Catán

Pero no son los únicos, existen juegos de mesa con diseños más elaborados, que ofrecen experiencias distintas a los tradicionales. Muchos ya habrán escuchado de Catán (incluso jugado), quizás el exponente más popular dentro de este nicho. En el cual los jugadores toman el rol de colonos donde el objetivo es conseguir el mayor puntaje en base de construcción de pueblos y ciudades, adquisición de rutas en el tablero y la acumulación de cartas. En este sentido parece similar al Monopoly (o su versión tropicalizada el Turista), pero donde difiere es que su dinámica es más compleja y permite estrategias que dependen menos de la suerte.

3. Partida de Dead of Winter (gata no incluido)

La gracia de los juegos de mesa es que crean situaciones únicas en las que usualmente no nos vemos envueltos al momento de relacionarnos con los otros jugadores. Por ejemplo en el juego Dead of Winter, los jugadores toman el rol de sobrevivientes de un holocausto zombi en una ciudad donde está cayendo una helada. Aquí los jugadores deben cooperar entre ellos para resolver los problemas que el juego va presentando mientras que a su vez buscan completar sus objetivos personales. Lo que convierte a los jugadores en compañeros pero también en rivales, pues solo ganan los que consiguen los objetivos personales.

4. Partida de XCOM the board game

 

Juegos como XCOM the board game y Pandemic, asignan roles a los jugadores que deben desempeñar para “vencer” el juego, en estos o todos ganan o todos pierden. Y es justamente en juegos como estos, donde por medio de estos escenarios ficticios los jugadores tienen la oportunidad de convivir de formas no convencionales que crean la oportunidad de conocer otras facetas de sí mismo y de los demás.

Los juegos ofrecen un entorno seguro, ajeno a la realidad y concreto; lo que permite una convivencia que da la oportunidad de distraernos de la situación actual, jugar y bromear sanamente, relacionarnos bajo otros contextos y sobre todo, disfrutar un tiempo de calidad compartida. Algo muy necesario en esta nueva normalidad.

Autor: Jorge Luis Almaral Martínez
Escritor y ludólogo, amantes de los videojuegos y las buenas historias.


Colaboración original para www.Tenemosquehablar.com.mx

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