Hoy 12 de enero se celebra el Día del Mazapán, una fecha dedicada a uno de los dulces más queridos en México y en muchas partes del mundo. Este pequeño disco de cacahuate, azúcar y tradición no solo es un antojo clásico, sino también un símbolo de infancia, recreos escolares y sobremesas familiares. Basta escuchar cómo se quiebra al partirlo para que la memoria viaje a momentos simples, pero llenos de sabor.
El mazapán, de origen europeo, encontró en México un terreno perfecto para reinventarse. Aquí adoptó el cacahuate como ingrediente principal y se convirtió en un ícono de la dulcería nacional. Su textura frágil, su sabor intenso y su presentación sencilla lo hicieron accesible para todos, desde los puestos de la esquina hasta las grandes tiendas. Con el paso del tiempo, marcas y artesanos han creado versiones con chocolate, rellenos y hasta combinaciones gourmet, demostrando que este dulce tradicional también puede evolucionar sin perder su esencia.

Más allá de su sabor, el mazapán tiene un valor cultural. Es parte de las ofrendas, de los regalos improvisados y de los detalles que se comparten “porque sí”. Representa ese tipo de placer cotidiano que no necesita lujo para ser especial. Celebrar su día es reconocer cómo un producto tan simple puede formar parte de la identidad y de la memoria colectiva de un país.
El Día del Mazapán es, en el fondo, una invitación a detenernos un momento y disfrutar de lo pequeño: un dulce, una charla, un recuerdo. Porque a veces, los sabores más sencillos son los que más fuerte se quedan en el corazón.
Redacción: #TQHTeam

