Pokémon y el Super Bowl: cuando el marketing cuesta más que hacer un videojuego

Pokémon y el Super Bowl: cuando el marketing cuesta más que hacer un videojuego

La aparición de Pokémon durante el Super Bowl no pasó desapercibida. Más allá de la nostalgia y el impacto visual, el evento dejó un dato que ha llamado la atención de la industria: la franquicia habría gastado más en su presencia publicitaria en el Super Bowl que en el desarrollo completo de Leyendas Pokémon: Z-A, uno de sus próximos videojuegos más esperados.

Aunque The Pokémon Company no ha confirmado cifras oficiales, diversos análisis del sector apuntan a que un espacio publicitario en el Super Bowl puede superar fácilmente los 7 millones de dólares por apenas 30 segundos, sin contar costos de producción, creativos y estrategias de difusión posteriores. En contraste, estimaciones sobre el desarrollo de Leyendas Pokémon: Z-A sugieren un presupuesto más moderado, alineado con otros títulos recientes de la saga.

Este contraste abre una conversación interesante sobre las prioridades actuales de las grandes franquicias. Pokémon no solo es una serie de videojuegos: es una marca global que vive del merchandising, el anime, las cartas coleccionables y, por supuesto, la publicidad de alto impacto. En ese contexto, el Super Bowl se convierte en una vitrina ideal para reforzar su presencia cultural, llegar a nuevas audiencias y mantener vigente su identidad.

Sin embargo, el dato también ha generado debate entre los fans, quienes se preguntan si mayores inversiones en marketing deberían reflejarse también en mejoras técnicas y creativas dentro de los videojuegos. Especialmente tras críticas previas sobre rendimiento y ambición en entregas recientes.

Al final, el caso de Pokémon demuestra cómo, en la industria del entretenimiento actual, la visibilidad puede ser tan costosa —o incluso más— que el propio proceso creativo.

Redacción: #TQHTeam

Deja un comentario