Un equipo internacional de paleontólogos anunció el descubrimiento de una nueva especie de dinosaurio que utilizaba su cabeza como un arma natural, una adaptación que habría sido clave para su defensa y posiblemente para disputas entre individuos de su misma especie.
El fósil, encontrado en formaciones rocosas de millones de años de antigüedad, presenta un cráneo inusualmente grueso y reforzado, con estructuras óseas diseñadas para resistir impactos. De acuerdo con los investigadores, esta anatomía sugiere que el animal podía embestir o golpear con la cabeza, de manera similar a como hoy lo hacen algunos animales como los carneros o los bueyes almizcleros.

Los estudios indican que este dinosaurio pertenecía a un grupo herbívoro de tamaño mediano, que habría vivido en un entorno donde la competencia por territorio o recursos era intensa. El uso de la cabeza como arma pudo servir tanto para ahuyentar depredadores como para establecer jerarquías dentro de su especie, sin necesidad de recurrir a mordidas o garras.
Este hallazgo también aporta información valiosa sobre la evolución del comportamiento en los dinosaurios. La presencia de cráneos especializados en el combate sugiere que, además de desarrollar cuernos, placas o colas con púas, algunas especies optaron por fortalecer una parte esencial de su cuerpo para convertirla en herramienta de defensa y ataque.
Con cada nuevo descubrimiento, la paleontología confirma que la diversidad de formas y estrategias de supervivencia en la era de los dinosaurios fue mucho más compleja de lo que se pensaba. Este “dinosaurio de cabeza blindada” es una muestra más de cómo la evolución encontró soluciones sorprendentes para enfrentar los desafíos de su entorno.
Redacción: #TQHTeam

