Si tienes perro, seguramente lo has visto mover las patas, hacer pequeños sonidos o incluso “correr” mientras duerme. Muchas personas se preguntan si en esos momentos está soñando… y la respuesta, según la ciencia, es muy probable que sí.
Investigaciones sobre el sueño animal muestran que los perros pasan por etapas similares a las de los humanos. Una de ellas es la fase Rapid Eye Movement sleep (REM), el momento del descanso en el que el cerebro está más activo y donde ocurren la mayoría de los sueños. Durante esta fase, los ojos se mueven rápidamente bajo los párpados y el cerebro procesa experiencias del día.
De acuerdo con estudios del Massachusetts Institute of Technology (MIT), los perros podrían estar soñando con actividades que vivieron recientemente. Esto significa que cuando ves a tu mascota mover las patas o emitir pequeños ladridos dormido, es posible que esté “reviviendo” un paseo, jugando contigo o persiguiendo una pelota en su sueño.

El comportamiento durante el sueño también tiene que ver con cómo funciona el cerebro. El hipocampo, la región que ayuda a almacenar recuerdos, trabaja de forma similar en humanos y en perros. Por eso, los especialistas creen que los sueños en los perros ayudan a procesar lo que aprendieron o experimentaron durante el día.
Curiosamente, el tamaño del perro también puede influir en la frecuencia de sus sueños. Las razas pequeñas suelen soñar con mayor frecuencia, aunque por periodos más cortos. En cambio, los perros grandes pueden tener sueños más largos, pero menos seguidos. Aunque verlos moverse mientras duermen puede parecer gracioso o extraño, los expertos recomiendan no despertarlos bruscamente. Al igual que nosotros, interrumpir un sueño profundo puede desorientarlos. Lo mejor es dejar que descansen tranquilos.
Así que la próxima vez que veas a tu perro moviendo las patas mientras duerme, es posible que esté viviendo una pequeña aventura en su mente: corriendo por el parque, jugando contigo o explorando su mundo… incluso mientras descansa.
Redacción: #TQHTeam

